
Cómo trabajamos
Quiénes somos y cómo revisamos los servicios
Quién firma cada página, de dónde sale el dinero del proyecto y qué mide —y qué no mide— el puntaje que lleva cada ficha.
En corto
Este proyecto editorial lo lleva una sola persona: Venios Volden, responsable de todo lo que se publica, sin empresa constituida detrás y sin participación en ninguno de los servicios que aparecen en estas páginas. El único ingreso es una comisión cuando alguien contrata un servicio después de salir por un enlace patrocinado. Acá no se genera ninguna imagen, no se recibe ninguna foto y nunca se alojó un instalador.
Lo que sale de ese arreglo es un archivo de documentos leídos, no una vitrina de productos: cada ficha repite lo que el operador dejó por escrito y marca con un guion lo que nunca escribió. El panorama del rubro está en la lista de servicios que usan ese nombre.
Método editorial
Seis reglas con las que se arma una ficha
Por qué las fichas se leen como se leen y por qué «no lo publica» aparece tantas veces.
Quién firma
Venios Volden fija los criterios, lee cada página antes de que salga y carga con los errores. El proyecto no es una empresa y no tiene planta de redactores, así que no vas a encontrar acá un organigrama con cargos inventados: decirlo derecho vale más que un perfil corporativo que nadie podría comprobar.
Tampoco hay foto de autor ni biografía larga. Lo que sí se puede verificar son dos cosas concretas: la fuente que va debajo de cada afirmación y el aviso que acompaña a cada enlace patrocinado. Las dos siguen ahí sepas o no cómo es la cara de quien escribe.
De dónde salen los datos
Solo material que cualquiera puede abrir sin crear cuenta: el texto de las normas, las páginas de los organismos que las aplican y los documentos que cada servicio publica sobre sí mismo, o sea condiciones de uso, política de privacidad y lista de precios. Cuando la fuente es el propio operador, la ficha lo aclara: «borramos el archivo al terminar la sesión» es lo que una empresa escribe de sí misma, no un dato que alguien de afuera haya medido.
Esa distinción manda en todo el sitio. Una cláusula publicada se cita con la fecha que trae encima; una promesa de la portada del operador se marca como promesa; una cifra que no aparece en ningún lado se queda vacía. El resultado ordenado en filas está en la tabla con precio, borrado y operador.
El marco legal peruano
La norma que ordena casi todo lo que se publica acá es el artículo 154-B del Código Penal, en la redacción que le dio el Decreto Legislativo 1625 del 8 de agosto de 2024. Castiga a quien «sin autorización, difunde, revela, publica, cede o comercializa» material sexual de cualquier persona, «incluidos aquellos que hayan sido elaborados o modificados por medios digitales o tecnológicos». La ley peruana nombra la inteligencia artificial de frente: el hueco que todavía discuten otros países del vecindario acá no existe.
El mismo decreto cambió el artículo 158 y sacó al 154-B de la acción privada: hoy se persigue de oficio, sin necesidad de que la persona afectada presente denuncia. Ese detalle procesal cambia más cosas que la redacción del tipo penal, y el alcance artículo por artículo está en qué castiga el artículo 154-B del Código Penal.
Qué mide el puntaje
Cada ficha lleva un número del 0 al 10, y ese número mide una sola cosa: cuánto publica el servicio antes de cobrarte. Son siete renglones —tarifa fuera de la cuenta, desglose del cobro, plazos escritos con número, quién responde, qué acepta por escrito, si acredita saldo al entrar y si pide instalar algo—, y la tabla con su reparto está publicada en la portada, al lado de la lista.
Lo que el puntaje no mide es la calidad del resultado, y esa distinción también es peruana y está escrita: el Decreto Legislativo 1044 pone en el artículo 8.3 la carga de acreditar «la veracidad y exactitud de las afirmaciones objetivas» en quien las comunica, y el 8.4 exige contar «previamente con las pruebas». Acá no se enviaron fotografías a ningún operador ni se midió velocidad, resolución o cantidad de intentos, así que ninguna ficha afirma nada sobre eso. Los siete renglones del puntaje, en cambio, los puede comprobar cualquiera abriendo el sitio del servicio. Qué hace el software con una prenda está descrito en qué hace en realidad una IA con la ropa de una foto.
De dónde sale la plata
Algunos botones que salen del sitio son enlaces patrocinados: si del otro lado alguien paga, este proyecto puede recibir una comisión, y esa persona paga lo mismo con enlace o sin él. Los servicios con los que no existe ningún acuerdo se describen con el mismo criterio, en el mismo lugar y con el mismo espacio que los demás.
El aviso va pegado a la recomendación y no solo al pie, porque esconder el interés comercial es en sí una infracción: el artículo 16 del Decreto Legislativo 1044 llama acto contra el principio de autenticidad a difundir «publicidad encubierta bajo la apariencia de noticias, opiniones periodísticas o material recreativo, sin advertir de manera clara su naturaleza publicitaria». Hasta dónde llega la responsabilidad del proyecto está en las reglas de uso y sus límites.
Cuando algo está mal
Los precios cambian, las empresas se mudan de jurisdicción y varios de estos servicios cierran y reabren con otro nombre. Si una línea quedó vieja o derechamente equivocada, manda la página, la frase y la fuente correcta: se comprueba contra el documento original antes de tocar nada, y una corrección que cambia el sentido queda anotada en la página en vez de entrar de callada. La dirección y lo que conviene incluir están en cómo comunicarte con la redacción.
Antes de armar una ficha
Seis cosas que se leen en cada servicio
Cada una tiene que estar publicada donde un lector pueda abrirla sin registrarse.
| Qué se lee | Dónde tiene que estar publicado | Qué significa el guion en la ficha |
|---|---|---|
| Precio antes de crear cuenta | Una página de precios abierta, legible sin sesión iniciada. | La cifra no está a la vista en ninguna parte. Se escribe «no publicado» y ninguna estimación ocupa ese lugar. |
| Medio de pago | La pasarela o las condiciones: tarjeta, criptomonedas o compra dentro de una aplicación. | El lector se entera recién cuando ya hay plata de por medio, que es el peor momento para enterarse. |
| Idioma de la interfaz | Las pantallas del propio servicio y los textos que trae adentro. | Se anota el idioma que está de verdad en la interfaz, no el que anuncia la portada. |
| Plazo de borrado | Condiciones de uso o política de privacidad, con un plazo escrito en horas o días. | «El tiempo que sea necesario» se registra como plazo indefinido, nunca como plazo corto. |
| Reembolsos | Una cláusula con plazo y con una vía concreta para pedirlo. | El silencio se anota como silencio: una excepción a criterio del operador no es un derecho. |
| Quién responde | Nombre de la empresa, país de registro y ley aplicable. | Sin nombre no hay a quién reclamar: el reclamo no tiene dirección ni tribunal donde presentarse. |
La fila del plazo de borrado es la que más pesa en el resultado final, y la que más seguido aparece vacía es la del precio: dónde termina exactamente el acceso sin pagar está detallado en los límites del acceso gratuito en cada servicio.
Las dos listas
Qué hace esta redacción y qué se niega a hacer
Las dos son cortas y la segunda es la más útil de las dos.
Lo que hacemos
- Leer los documentos que cada servicio publica y citarlos con la fecha que traen.
- Nombrar a la empresa, el país de registro y la ley aplicable cada vez que el operador los nombra.
- Distinguir un programa instalable de una página web disfrazada de aplicación.
- Dejar el aviso de enlace patrocinado en el mismo bloque que la recomendación a la que pertenece.
- Corregir un error contra su fuente y anotarlo en la página cuando cambia el sentido.
Lo que no hacemos
- Probar estos servicios con la imagen de una persona: de acá no sale ninguna fotografía hacia ningún operador.
- Publicar una cifra medida —velocidad, resolución, intentos— que una redacción de una persona no puede reproducir.
- Recibir imágenes, archivos o pedidos de moderación: no hay dónde dejarlos en este sitio.
- Describir el recorrido de un archivo por experiencia propia; lo que se publica es el recorrido completo del archivo según los documentos de cada servicio.
- Vender un lugar en una lista, un párrafo ni la baja de una advertencia.
- Escribir sobre una persona real e identificable, ni ilustrar una página con una.
Este sitio no tiene cuentas, ni formularios, ni medición de audiencia, así que la segunda lista no es una promesa de buena conducta: es la descripción de lo que existe del lado de acá.
Preguntas
Sobre esta redacción
Las cinco que más llegan al buzón.
¿Este sitio es la aplicación DeepNude?
No. El programa de 2019 lo retiró el equipo que lo publicó, poco después de sacarlo. Este es un medio independiente que cubre los servicios que hoy usan ese nombre: no corre ningún modelo, no acepta archivos y no ofrece nada para instalar.
¿Probaron los servicios que reseñan?
No con imágenes de personas, y por eso no vas a ver notas de prueba. Lo que se revisa es el material publicado: precios, condiciones, políticas de privacidad y datos del responsable. Cuando una página describe cómo funciona un servicio por dentro, está describiendo lo que ese operador dice de sí mismo.
¿La comisión cambia lo que escriben?
Paga el sitio y se avisa junto a cada enlace que la genera. Las advertencias sobre plazos de borrado indefinidos, responsables sin nombre y soportes que no contestan también aparecen en servicios que dejan comisión: esa es la prueba práctica de que el aviso no compra silencio.
Soy el operador de un servicio y una ficha está equivocada.
Manda el documento que contradice la página —condiciones, lista de precios, registro de la empresa— y la ficha se corrige contra ese documento. Lo que no se borra es la anotación de que algo no estaba publicado al momento de leerlo: eso describe un hecho con fecha.
¿Por qué el sitio no tiene una dirección física en el Perú?
Porque no hay una empresa que registrar: es un proyecto editorial de una persona. Lo que sí existe es un correo único, atendido por esa misma persona, y es el canal por el que se tramita cualquier corrección, reclamo o solicitud sobre datos personales.